"Debemos trabajar para proteger la citricultura"

06.07.2012 | Parravicini advirtió sobre los perjuicios que está causando la escalada descontrolada de costos en dólares. Reconoce que la campaña tiene un retraso del 20%, que no recuperarán.

La campaña citrícola 2012 muestra un retraso del 20%, a idéntica fecha del año pasado; la calidad de la fruta cosechada y exportada es buena; existe una retracción del mercado de la Unión Europea; la Argentina está perdiendo competitividad por los mayores costos, mientras el retraso cambiario impacta con fuerza, fueron los temas abordados con Carlos Parravicini, gerente general de Argenti Lemon, compañía miembro de "All Lemon", el sello de calidad del limón de Tucumán, que incluye a 15 empresas. 

¿Cómo se está desarrollando la actual la campaña citrícola 2012?

- Hoy estamos embarcando un 20% menos que a igual fecha de 2011. Esto es producto del retardo en el inicio de la cosecha (por las lluvias tardías de abril), y por la falta de equilibrio existente por el conflicto entre los costos internos y los precios externos que nos pagan. El problema es que quien recibe nuestros dólares reconoce un valor retrasado, lo que nos perjudica. 

El comienzo de la campaña fue desalentador; después mejoró un poquito, y hoy nos están recibiendo fruta en la Unión Europea y Rusia. 

¿Qué estado sanitario tiene la fruta cosechada?

- La fruta está limpia y sana. Está muy bien. Pero el retraso de la campaña no podemos recuperarlo. Lo que se hace -algunos exportadores así proceden- es recargar los mercados, lo que termina afectando los precios que nos pagan. 

Desde All Lemon fijan las pautas para exportar fruta fresca. 

- Efectivamente. Trabajamos para mantener el Certificado de Calidad que fijó All Lemon, que involucra a 15 empresas. Es la mejor herramienta que tenemos, para competir con ventajas en los mercados mundiales y poder mostrar las cualidades del limón tucumano. 

El desfasaje de la cotización entre el dólar y el euro, es otro de los problemas que enfrentan. 

- Efectivamente. El año pasado, la relación entre el euro y el dólar era de 1,40; hoy, esa proporción es del 1,25. O sea, que estamos compitiendo con muchas desventajas. 

¿Es un momento crítico?

- La verdad es que la situación resulta crítica. Además de los problemas de diferencia de relación entre el dólar y el euro, también enfrentamos el inconveniente de que, cuando ingresamos los dólares, el Gobierno nacional nos paga $ 4,50. Por lo tanto, tenemos que andar a las corridas con los costos, por la alta incidencia que tienen la mano de obra y el transporte, entre otros. 

¿La crisis financiera en Europa es un problema para ustedes? 

- La Unión Europea y Rusia -los mercados donde están colocando limones tucumanos- tienen sus propias características y dificultades. 

Rusia, por ejemplo, tiene una estructura muy concentrada de comercialización de limón. Ellos imponen los precios y eso es lo que nos pagan por los embarques. 

El problema es que la Argentina es muy débil en cuando a la posibilidad de lograr una mayor ventaja comercial, por ejemplo, por la calidad de nuestra fruta, a pesar de que nuestro país tiene una gran incidencia mundial. Esa debilidad se superará cuando logremos ingresos adecuados para nuestras ventas. 

¿Europa está retraída?

- Verdaderamente, el mercado europeo está muy retraído. Compran lo justo, nadie compra fruta de más, para tirarla. Es que la economía del bloque está sintiendo el cimbronazo, por lo que la gente sólo compra lo que necesita. 

¿Perdemos competitividad?- Todo el sector frutihortícola argentino está perdiendo competitividad en el mundo, porque estamos baja la fuerte presión de una escalada descontrolada de los costos. 

Existe una situación externa que tiene un fuerte impacto, pero es más fuerte aún el impacto de los problemas internos, por ejemplo, con el aumento de los sueldos en un promedio del 25%, mientras que la diferencia de cambio repuntó tan sólo entre el 6% y el 7% anual.

- ¿Pesimista u optimista?

- Somos optimistas. Porque, no obstante, seguimos progresando y generando riqueza en Tucumán. Esperamos que nuestra actividad sea más protegida por la alta incidencia que tenemos en generación de mano de obra, trabajo, servicios. Todos los factores involucrados debemos proteger a la citricultura: productores, comercializadores, los gobiernos y las instituciones, por la gran capacidad de atención de mano de obra.


Fuente: Diario La Gaceta